Braulio sentía un odio en su ser, estaba furioso, bebió todo su trago casi al instante, y cuando giró su mirada, vio a Mauro Randle, apostando como siempre, el hombre hizo un gesto de rabia, Braulio supo que había perdido.
Se acercó a él, lentamente, sin que lo esperara, luego lo tomó del cuello, robándole el oxígeno.
—¡¿Cómo vas a pagar tu deuda, jovencito?! ¿Acaso tienes plata?
Mauro luchaba por liberarse, todos se burlaban de Mauro, pero nadie se atrevía a ayudarlo, luego de que Braulio tr