Jorge se quedó atónito. ¡¿Permitía que la agarrara así?! Y encima asentía dócilmente diciendo "vale", ¡¿y se dejaba llevar?!
Jorge observaba con ojos enrojecidos... pero, ¿quién era este tipo?
Normalmente si alguien rozaba a Lucía por accidente, ella saltaba dos pasos atrás, ¿cómo es que este...?
Claro, ¡no había prestado ninguna atención cuando Tacio hablaba con la patrona!
—Señor Fernández... ¡¿Señor Fernández?! —el gerente del proyecto que acompañaba a Jorge lo llamó dos veces sin respuesta,