[Ven]
Sofía, acurrucada en su cama, casi saltó de alegría al ver el mensaje. Había intentado provocar a Mateo varias veces, incluso seducirlo, pero él nunca había respondido. Esta vez, sorprendentemente, aceptó.
Se levantó de inmediato para cambiarse y salir. Su compañera de cuarto, aún despierta, preguntó curiosa:
—Sofía, ¿a dónde vas tan tarde?
—No tienes idea —bromeó otra compañera jugando videojuegos—. 'Una noche de primavera vale mil piezas de oro'. Solo el novio rico y guapo de nuestra bel