Todo lo familiar a su alrededor estaba lleno de ironía. ¿Por qué? ¿Por qué había dicho esas palabras entonces? Ahora al recordarlo sentía como si hubiera estado hechizado, actuando por impulso sin percibir su dolor y desesperación. En solo un año, Lucía había entrado a la universidad y abrazado una nueva vida, mientras él seguía atrapado en este reservado, sin poder ni querer salir.
Los dedos de Mateo se blanquearon por la fuerza con que sujetaba el vaso, y de repente se echó a reír. Cuanto más