—¿Qué pretendes, Jorge? —Mateo se acercó a la mesa.
—¿A qué te refieres?
—¿Por qué has paralizado el proyecto de la zona de desarrollo?
Jorge tomó un sorbo de su cóctel con calma: —Si no quiero cooperar, lo detengo. ¿Hay algún problema?
—¡¿Lo detienes así sin más?! ¡¿Sabes cuánto dinero perdemos cada día?!
—Me hago una idea.
—¡¿Y aun así lo haces?!
Jorge terminó su copa y empezó a prepararse otra con movimientos fluidos y expertos.
Mateo sujetó la botella con brusquedad. —Te has escondido tres d