Carolina se sorprendió de que hubiera leído su libro: —¿Sabías que yo escribí "Siete Días"?
Jorge miró de reojo a Lucía: —Sí, lo sabía.
En cuanto a cómo lo sabía...
Jorge no lo dijo.
Carolina tampoco preguntó.
La única que sufría era Lucía, sometida a cientos de miradas inquisitivas y analíticas de estas dos personas astutas.
Ay...
—Entonces, ¿el asesino es realmente el modesto profesor de física?
Carolina se sorprendió: —¿Por qué preguntas eso?
En el final del libro, todos los misterios se dese