—¿Y yo qué hago? —preguntó Talia.
—Tú te encargas del dinero.
Ese mismo día, Lucía y Carlos transfirieron sesenta mil cada uno a la tarjeta de Talia.
Ah~ ¡Qué bien se sentía tener dinero! Talia acariciaba su tarjeta bancaria mientras comía galletas con una sonrisa. Era cierto que su familia era rica, ¡pero aún así le encantaba el dinero! Siempre sucumbía ante el encanto del dinero, igual que su papi, ¡jiji!
...
Lucía descubrió que el distribuidor nacional del CPRT era una startup llamada "Axiom