En ese momento, Mercedes recordó su encuentro con la familia de Lucía...
Mirando el candelabro de cristal que colgaba del techo, murmuró:
—Si hubiera sabido que terminaría así, mejor hubiera aceptado a Lucía...
Al menos no tendría que lidiar con una madre tan irritante y un hermano tan vulgar.
Carmen también suspiró:
—Es verdad...
Si su madre hubiera aceptado a Lucía, quizás ahora el hijo de ella y Mateo ya estaría correteando por ahí, y no estaría compitiendo con ella por una plaza de posgrado.