Era el asistente de Mateo. Dijo que el señor Ríos tenía documentos importantes en el despacho y le había pedido que viniera a buscarlos.
Al tratarse de información comercial confidencial y ser tan urgente, Mercedes lo llevó inmediatamente al despacho.
—¿Es este? —preguntó ella.
—Sí, debe ser ese —confirmó el asistente.
—Perfecto, llévaselo a Mateo cuanto antes.
Sofía se dirigió con paso lento hacia el dormitorio secundario, fingiendo cruzarse casualmente con ellos. De repente, notó que la puerta