De repente, Lucía recordó lo que Jenny le había contado sobre un acosador que rondaba cerca de la Universidad Borealis, quien solía perseguir a las estudiantes, especialmente por la noche.
Ya había atacado a una chica, pero aunque lo denunciaron a la policía, nunca lograron atraparlo.
Al recordar esto, Lucía sintió que se le cortaba la respiración y aceleró instintivamente el paso.
Pero las pisadas detrás de ella también se aceleraron. Por reflejo, llevó su mano a la abertura del bolso.
Aunque n