—No bien terminó de hablar Ana, una figura alta emergió del interior. Lucía se quedó paralizada. Ana hizo las presentaciones:
—Te presento al alumno estrella del profesor Jiménez, Jorge.
El hombre sonrió levemente y extendió su mano hacia Lucía:
—Encantado.
—¿Tú... eres estudiante del profesor Jiménez? —preguntó Lucía, sorprendida.
—¿Qué? ¿No lo parezco?
—...No es eso.
Ana miró a ambos con curiosidad:
—¿Ya se conocían?
Jorge asintió:
—Sí.
Y desde hace mucho tiempo...
—¡Qué casualidad! Entonces y