Mercedes, indignada por cómo Sofía le daba vuelta a la situación, respondió: —¿Cómo te atreves a culparme cuando tú eres la única responsable de tus locuras? ¡Atrévete a decir una palabra más y te rompo la boca!
—¡Adelante, si no me matas hoy, habrás perdido!
—¡María! —Mercedes temblaba de rabia—. ¡Llama a Mateo y dile que venga inmediatamente! ¡Ahora mismo!
—Sí, señora.
La llamada fue rechazada dos veces antes de que finalmente contestara.
—¿Qué ocurre? —preguntó Mateo secamente.
—Señor, la señ