—¡Lucía! ¿Ya contaste cuántas veces te he llamado? ¡Y no contestaste ni una sola vez! —exclamó Paula con furia—. ¡¿Cuánto tiempo ha pasado?! Si no te hubiera llamado, ¿planeabas no contactarme nunca más?
Paula estaba realmente enojada, sus palabras salían como una ráfaga de disparos. Lucía revisó su registro de llamadas y encontró una larga lista de llamadas perdidas de Paula. Hubo varias ocasiones en las que pensó en devolverle las llamadas, pero siempre terminaba olvidándolo por estar tan ocup