Yessica se cambió las zapatillas y echó un vistazo a la sala. Notó varias cajas grandes empacadas en una esquina y se sentó en el sofá sin hacer comentarios.
—Sergio, Carolina, ¿están haciendo limpieza general?
Carolina sonrió: —No, solo estamos empacando algunas sábanas, cobertores y ropa.
—¿Ya está todo empacado? —preguntó, mirando las cajas.
—Casi todo.
—¿Se van a mudar?
—Sí.
—¿A dónde?
Sergio y Carolina intercambiaron miradas, sintiendo que no había necesidad de ocultarlo. Además, no podrían