—¿Quién más aparte de ti haría algo tan salvaje? —Carolina estaba evidentemente furiosa.
Ella rara vez usaba palabras duras contra otros. Y "salvaje" probablemente era la palabra más agresiva que se le podía ocurrir. Sin embargo, a Alba no le afectó en lo más mínimo. Con las manos en la cintura, soltó una risa burlona:
—¿Salvaje? ¿Esto te parece salvaje? ¡Es que no has visto lo que es realmente salvaje!
—¿Lo estás admitiendo? ¿Fuiste tú? —Carolina la miró con ojos desorbitados.
Alba desvió liger