—El rostro de Sergio se había ensombrecido por completo:
—Wendy, mi hija Lucía es una excelente muchacha. No me importa de dónde hayas sacado esos comentarios, ¡pero te pido que no vuelvas a repetirlos!
—Porque todo es mentira, ¡incluso podría considerarse difamación! No es el comportamiento que se espera de un educador.
Dicho esto, Sergio se marchó a grandes zancadas, ¡su silueta irradiaba furia!
Wendy puso los ojos en blanco:
—¡Ja! ¿Lo hizo y encima no quiere que se hable de ello? ¿Excelente m