Lucía esbozó una leve sonrisa: —No pasa nada, no hay que evitar el tema.
A pesar de sus palabras, el silencio se instaló entre ellas.
De repente, el ruido de fondo en el lado de Paula aumentó: —Luci, tengo que dejarte, la cena familiar está por empezar y mi mamá me está buscando.
—Vale.
Después de colgar, cuando Lucía estaba a punto de dejar el teléfono, llegaron varios mensajes de WhatsApp seguidos.
Era Jorge.
Había documentos de demanda internacional, acuses de recibo y una actualización del p