Atardeció. Un aroma delicioso salió de la cocina mientras Sergio trajo una olla: —Sancocho, una receta nueva. ¿Quieren probar?
Lucía miró la mesa llena de platos: ceviche, lechón asado, ropa vieja y ahora el sancocho.
Carolina colocó el trozo más tierno de pescado en el plato de Lucía:
—Tu papá no es bueno preparando pescado, pero este lo probé y está como te gusta. Vamos, come más.
Sergio protestó: —¿Cómo que no soy bueno con el pescado? ¡Yo cocino personas, no pescados!
—¡Pfft!
—Sí, sí —asinti