—Miranda, ha llegado el señor Smith.
Miranda levantó la cabeza al escuchar aquel nombre.
Joaquín, frunció el ceño de inmediato.
Por un instante pensó que había escuchado mal.
—¿Qué dijiste?
El hombre que había dado el aviso señaló hacia el salón de juegos.
—El señor Smith ya está aquí. La está esperando en el salón de juegos.
Joaquín se quedó completamente inmóvil.
Sintió que un extraño escalofrío recorría su cuerpo.
“¿El señor Smith?”
Su mente comenzó a trabajar con rapidez.
“Pero... si el seño