Mundo ficciónIniciar sesión—No —-contestó Susana al ver que su amiga no sería capaz de contestar—, pero ya deben estar por salir.
—¿Le pasa algo? —Preguntó David a Katia, que estaba intentando secarse las lágrimas sin que se notara.
—No, no, tenía algo en el ojo —contestó Katia, sin mirarlo.
—Si necesita algo, sólo dígalo, si puedo ayudarla en algo… Usted se ha portado muy bien con







