—¿Estás bien? —preguntó Cloe. Tenía la mejilla apoyada en la espalda de Fabrizio. Se había comenzado a preocupar por él cuando comenzó a tardar en aparecer. Era obvio que había hecho bien en ir a buscarlo, él parecía bastante tenso.
Fabrizio se dio la vuelta aun en sus brazos y también la abrazó.
—Ahora lo estoy —dijo él mirándola a los ojos—. Fue Amanda la que le dijo a mi madre sobre nuestro acuerdo, al parecer ella nos escuchó hablando aquella noche en el restaurante.
—Sabía que algo iba