—Vine a conocer Cloe y a pedirle que me dé una oportunidad de conocerla —respondió Maurizio. Se veía algo inseguro y no era de sorprender cuando Leonardo lo miraba como si solo estuviera esperando un motivo para desaparecerlo.
Fabrizio no creía que Leonardo fuera a hacer algo delante de Cloe. Él siempre pondría a Cloe primero los sentimientos de su hija y quizás era el único motivo por el que se estaba conteniendo con Maurizio.
—¿Por qué no toman asiento y hablamos de esto? —ofreció solo por s