Cloe abrió los ojos y vio a Fabrizio aun durmiendo. Debía ser la primera vez que se despertaba antes que él.
—¿Qué está pasando por esa cabecita tuya? —preguntó él abriendo un solo ojo.
—Lo sexy que te ves a primera hora del día.
Fabrizio soltó una carcajada y terminó de abrir los ojos. Se acercó a ella y depositó un corto beso en sus labios.
—Tú también te ves perfecta.
Durante algunos minutos los dos se quedaron retozando en la cama.
—Deberíamos levantarnos —dijo ella después de mirar la hora