Capítulo 27 Voy a trabajar con él
Ricardo Wash vio que se abría la puerta y entro rápidamente Annie llorando, él se levantó de su silla y se colocó delante de su escritorio, detrás de Annie venía una de sus secretarias y desde la puerta le dijo—Lo siento señor Wash, no pude impedir que entrara
—Está bien
—Ricardo por favor, permíteme abrazarte, solo eso abrazarte, lo necesito para estar bien, sé que debo seguir adelante, pero me es difícil, solo déjame apoyarme en ti, por favor—al decir esto, A