CAPÍTULO 124
JULIAN
Nunca pensé que llegaría el día en que me sintiera emocionado por tener que ir a una oficina. Yo, que siempre preferí la pista de carreras, la adrenalina, el olor a gasolina quemada, los motores rugiendo. Las reuniones me parecían una pérdida de tiempo, un trámite innecesario. Pero hoy no. Hoy, solo con la posibilidad de cruzarme con Monserrat, todo cobra un sentido diferente.
No tengo una reunión con ella, al menos no directamente. Mi cita es con el equipo de la escudería d