Punto de vista de Selina
La miré fijamente. Su sonrisa me disgustó muchísimo. No dejaba de sonreír, una sonrisa triunfante. Las lágrimas amenazaban con caer, pero las contuve. No podía llorar en ese momento. No lo hacía desde el principio ni lo haría ahora. No podía permitirme perder contra ella.
"Elena, no te preocupes por ahora, tienes que irte de verdad", la animé. Dicho esto, Elena solo siseó, negando levemente con la cabeza, y ambas seguimos adelante, pasando a Isabella. Solo ella me arrastró de la mano.
"No te dije que pudieras irte todavía", gritó con voz severa. Bajé la cabeza para mirar su mano y luego su rostro. Todavía tenía esa misma sonrisa de suficiencia en los labios.
"Lina, vámonos", me animó Elena. Sabía que pensaba que Isabella me soltaría. Pero se equivocó. Esta loca seguirá adelante, solo hasta que esté satisfecha.
Al ver que seguía sin soltarme, Elena avanzó y, con eso, le dio una bofetada perfecta a Isabella. Tan fuerte que le dejó la marca de su mano en la meji