Punto de vista de Selina
Cuando desperté, estaba en la cama, no en el duro baúl sobre el que me había dormido. Me levanté y tomé el teléfono que estaba a mi lado.
El reloj marcaba la medianoche, lo que significaba que había dormido casi diez horas. ¿Cómo había logrado Adrian moverme con tanto cuidado para que no me despertara?
Sentí que me ardían las mejillas al recordar todo lo que había sucedido hasta ese momento: la historia que le había contado de cómo había matado a mi esposo. Sentía una l