*—Engel:
Dejó la taza vacía sobre una mesa auxiliar y abandonó la terraza. Tomó uno de los senderos pavimentados que atravesaban la extensa propiedad y caminó entre jardines cuidadosamente mantenidos hasta llegar a su nueva obsesión.
Allí, oculto entre árboles altos y vegetación exuberante, se encontraba un elegante dock de madera construido sobre un pequeño lago artificial. La estructura se extendía varios metros sobre el agua cristalina y estaba rodeada por juncos, flores silvestres y árbole