*—Engel:
Engel entró al edificio donde estaba el centro con su mejor sonrisa, saludando a los empleados y a algunos omegas que aguardaban asistencia. Les deseó un buen día, intercambió algunas palabras amables y continuó avanzando, esperando que aquel lugar pudiera brindarles, aunque fuera un poco de paz.
Al llegar a su oficina, encontró a Erik esperándolo fuera de la puerta con una enorme sonrisa. En una mano sostenía un café y en la otra una bolsa de papel que Engel reconoció de inmediato.
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