*—Engel:
Después de un largo rato, Callum acomodó a Lucas y a Elías sobre la manta que habían extendido en el suelo para que ambos pudieran dormir cómodamente. Los gemelos no tardaron en quedarse profundamente dormidos, ajenos a la conversación que había cambiado por completo el ambiente del lugar.
Ezra permanecía en silencio, con los ojos ligeramente enrojecidos. Draco se había bajado del regazo de Engel hacía varios minutos para acercarse a su dueño y ahora descansaba junto a él, como si hub