CAPÍTULO 45. Esta guerra empieza hoy
Victoria suspiró despacio mientras trataba de abrir los ojos, pero no podía. Le dolían hasta las buenas intenciones, apenas sentía las piernas y sentía que le había pasado un camión por encima… un camión lindo y sexi llamado Franco Garibaldi.
Sonrió mientras se estiraba y sintió un beso suave sobre sus labios.
—¿Soñando, recordando o deseando? —escuchó aquella voz sensual y abrió los ojos para ver a su italiano muy vestido.
—¿Saliste? —le preguntó sorprendida, y Franco levantó la bolsita que ll