CAPÍTULO 15. Una lápida
Victoria siguió a Amira por todo el corredor, hasta que llegaron a una ventana en el pasillo del segundo piso, casi al otro lado de la mansión. Abrió apenas el cristal y el sonido que entró por la abertura fue entonces consistente con la imagen que tenían delante.
En un pequeño jardín en la plata baja, Franco destruía golpe a golpe algo que había sido una placa de mármol rodeada de flores de color claro.
—¿Qué es eso? —preguntó Victoria sin comprender.
—Es tu tumba —respondió Amira y Victoria s