Durante todo este tiempo había tratado con tanta libertad a esa clase de hombre, incluso le había ofrecido mi cuerpo sin ningún reparo. Al más mínimo descontento pudo haberme asesinado a mí o a quienes me importan y nadie podía decirle nada. Ahora entiendía las reacciones de todos y me sentí estúpida.
Me volví a sentar perturbada, más débil que nunca.
_ ¿por qué nadie lo mencionó?¡jamás me hubiera ofrecido si sabia quien era!
_No se preocupe, llamaste su atención desde el primer momento,