levanté las cejas y crucé los brazos esperando una explicación.
_Me han pedido que la lleve a su casa. Montese.
_ Lo haré si no me hablas el resto del viaje.
Edgar apretó el volante y profirió un "si, claro." con los dientes apretados.
sabía que me sería difícil volver por mi cuenta, así que no sería terca solo por orgullo. Me subí al auto en la parte trasera y esperé a que ese calvo arrancara.
...
Su enojo era evidente, pues el viaje que antes había sido de hora y media a una velocidad normal, se había llevado solo la mitad en esta ocasión.
Estuvo pisando el acelerador de forma desenfrenada y aunque el corazón se me subía por la garganta, no le quise dar la satisfacción de que estaba muerta de miedo.
_ Acelera un poco más, aún vas muy despacio. - dije con sarcasmo.
Edgar por el retrovisor me miraba con ojos que si pudieran matar, ya estaría bajo tierra.
tal vez era la humillación de tener que llevarme, o el hecho de que había despreciado a su señor. no podía s