Luego de esperar durante unos minutos, ví pasar a uno de los varios mayordomos que habían y este, amablemente me guío en el camino.
Una vez en la habitación, me desplomé en la cama agotada y dispuesta a dormir, cuando escuché que tocaron la puerta.
Toc toc
_Señorita, es hora de su baño.
_¿no podemos dejarlo para después?, tengo sueño.
_No, señorita. Es parte de la rutina.
Tomé la almohada y la golpeé un par de veces descargando la frustración.
...
La semana se fue más rápido de lo que imaginé, mi tiempo consistió en aprender la distribución de la mansión, tratar de recopilar información, molestar a Harold y bañarme. Mi piel se sentía bastante suave, pero a la vez la sensibilidad estaba en su máximo nivel. Tenía que vestir con prendas de seda, de lo contrario sentía como una lija me tallaba el cuerpo con cualquier movimiento.
La llegada de Shandra ocurrió tarde en la noche, era casi la una de la madrugada, aún así todos los empleados lo recibieron en la entrada mostra