Bajo la cúpula de cristal, el mundo parece haberse detenido en un torbellino de luces doradas y acordes de violines que flotan en el aire como hilos de seda. Me encuentro en el centro de la pista, rodeada por la mirada de cientos de personas que representan el orden y el caos de Las Vegas, pero mi universo se ha reducido al espacio que ocupo entre los brazos de Lucien.
Él me sujeta con una propiedad que me hace sentir anclada y libre al mismo tiempo. Sus manos en mis caderas son firmes, una dec