El salón principal de la mansión Belmont, que minutos antes se sentía como un escenario de Guerra Fría, se ha transformado de repente en el único lugar del mundo donde quiero estar ahora mismo. El peso de Lucy contra mi pecho y la imagen de Luciana con el pequeño Ethan son el bálsamo que mi día necesita.
Siempre han sido todo para mí.
—Cecilia —llamo con voz suave pero firme, tratando de que no se note cuánto me tiemblan las manos por la emoción—. Por favor, trae algunos aperitivos, algo de zum