Miro a Lucien, esperando una negación, un arranque de furia que desmintiera aquella atrocidad. Pero su silencio... su silencio fue la confirmación más ruidosa que he escuchado en mi vida. Y aunque debo admitir que no me parece inverosímil esa acusación, no es lo mismo que escucharlo en voz alta y que Lucien no reaccione. Lo que no entiendo es que si lo asesino, ¿por qué me arrastro a este lugar? ¿Por qué me hizo la responsable de dicha deuda?
Doy un paso al frente, sintiendo un mareo súbito. Ar