La puerta del área de emergencias se abrió de golpe.
Una pálida Evelyn fue sacada en camilla, con la vía intravenosa ya colocada y una mascarilla de oxígeno cubriéndole el rostro.
Roman se enderezó al instante y corrió a su lado.
Theon se interpuso en su camino.
—Está bien —dijo, exhalando profundamente—. Ahora está estable.
El alivio golpeó a Roman con tanta fuerza que sus rodillas casi cedieron. Intentó seguir la camilla.
Theon volvió a bloquearlo.
Roman intentó rodearlo.
—Apártate.
—Roman.