CAPÍTULO 19 (el día de la boda).
Carla se mantuvo en silencio durante todo el trayecto. Respiró profundo cuando la camioneta atravesó las puertas de hierro pintadas de negro del gran garaje a cielo abierto de su nueva casa.
Cuando B.J aparcó el vehículo y lo apagó, la miró por el retrovisor. Ella cerró sus ojos y se mantuvo así durante varios segundos. Él le daría todo el tiempo que ella necesitase.
En el momento en el que él intentó descender del vehículo, ella habló:
—No te vayas todavía. —Su voz suave atravesó la camioneta.