PRIMER DÍA DE TRABAJO
PUNTO DE VISTA DE SOPHIA
No podía creer mi suerte cuando me enteré de que los gemelos Armstrong me habían elegido como su ama de llaves entre docenas de solicitantes.
Todo el mundo en esta ciudad sabía que ellos tenían las llaves de nuestras vidas. Apestaban a riqueza, fortuna y poder. Además, necesitaba el dinero con urgencia; si no, no tendría más remedio que dormir en la calle.
Mi último trabajo de camarera terminó demasiado rápido cuando le estampé el puño en la cara a