El médico salió por las puertas. Alina se separó del abrazo con la mirada gacha.
—¿Cómo salió todo?
El cirujano se quitó el cubrebocas.
—La paciente perdió demasiada sangre, pero por fortuna la herida no llegó a dañar nada profundo. Ya la trasladaron a su cuarto; en cuanto se le pase el efecto de la anestesia estará fuera de peligro.
Alina soltó un suspiro de alivio que le aflojó las piernas y casi la hace caer al suelo. Oliver reaccionó a tiempo, pasándole un brazo por los hombros para sostene