Sin decir nada, Nely alzó el borde de su falda, se puso de puntillas, extendió los brazos y giró varias veces con una precisión limpia y elegante, como si el suelo del escenario fuera suyo. Luego se detuvo, estable.
Después de eso, hizo una mueca de desprecio.
—¿Viste? Eso es ballet. Primera vez que escucho que la princesa del Cascanueces toca el violín. ¿Y la Cenicienta qué, toca el piano?
Alina se rio sin poder evitarlo. Esa chica tenía dardos con veneno y muy buena puntería.
La cara de Lia s