Alina todavía escuchaba los gritos de Tina taladrando sus oídos, pero de pronto sintió un fuerte mareo y perdió el conocimiento casi al instante.
Abel y Martín oyeron el alboroto desde la planta baja. Subieron de prisa por las escaleras y se encontraron con la joven tirada en el piso, desmayada.
Afuera, Uriel estaba a punto de escoltar a Lia para que regresara a casa. Al escuchar el ruido, los dos entraron de inmediato a ver qué ocurría.
Todos corrieron angustiados para intentar auxiliar a la c