La audiencia de Disidente no paraba de subir. La serie acaparaba la atención del público sin dar señales de ceder. Sami Ruffo, ya fuera en escenas de acción o en momentos difíciles, lo hacía todo él mismo, sin dobles, sin la arrogancia de antes; su actuación era sólida y sorprendía a quien lo veía.
Nely, por su parte, con ese papel se había instalado en el medio. Como actriz emergente era la consentida del momento, con agenda llena de contratos y apariciones. Alina le había conseguido dos campa