HAILEY
Cuatro semanas. Cuatro largas y dolorosas semanas ignorando a Ryan. Cuatro semanas fingiendo que su presencia no arañaba mi determinación y que el recuerdo de su toque no atormentaba mis noches.
Esta noche estaba decidida a que siguiera siendo así.
La luna llena colgaba alta en el cielo, su luz filtrándose a través de mi ventana mientras cerraba con llave la pesada puerta de acero de mis aposentos. Mi calor había llegado con una intensidad brutal: mi piel ardía, mi cuerpo dolía con una n