Álvaro miró a Jórdan, y este apretó tan fuerte la mano de Julianne al escuchar la sentencia.
— Era de esperarse, por qué si exponemos la verdad, las niñas...
— Lo sé amor, lo sé, y acepto esto a que ellas sepan esa verdad
— ¡Un momento señor juez! — Habló Ginevra en voz alta.
Todos miraron en su dirección y Jordan sintió un vuelco en su corazón.
— Eso es injusto, mi hermana y yo tenemos derecho de opinar, ya somos grandes y dentro de dos años seremos mayores de edad, esa sentencia está c