Ella se puso de pie y el la tomó en brazos, la llevó a la cama y la dejó ahí.
Delineó su cuerpo con las yemas de sus dedos, ese roce le estremeció todo su ser, los dedos de Jordan llegaron a la boca entre abierta de Julianne y los introdujo dentro, y ella succionó esos dedos.
— Abre las piernas. — Ordenó.
— Harás lo que te pida, vas a complacerme. ¿Lo harás mi baby?
— Lo haré mi daddy. Ordenarme que yo obedezco y te complazco.
— Tócate para mí, imagina que son mis manos las que están ahí e