36. Mucho peor de lo que imaginó
—En eso entonces yo no me meto —dice Julia con una voz contundente. Y es claro a lo que se refiere—. Aunque no te preocupes que es casi normal que todos estos casinos estén abiertos de noche, de día, de madrugada.
John sonríe un poco después de oír a Julia.
—Me despediré de algunas personas y saldré al auto. Te esperó allí —se dirige hacia Katherine.
Ella sólo asiente. Aunque no es verídico que le deje un beso en los labios o en la mejilla sólo brinda una misma sonrisa que queda plasmada con