El trayecto desde la pista de aterrizaje principal de Bora Bora hasta la villa fue, en sí mismo, una declaración de que habían entrado en otra dimensión. Después del viaje en auto a la zona de hidroaviones, fueron llevados sobre la laguna, revelando desde el aire la postal perfecta que Nick solo había visto en archivos de operaciones o en pantallas de sueños ajenos: el intenso azul turquesa del agua, el collar de motus (islotes) con playas de arena blanca y, en el centro, la imponente silueta v